Este precioso cruce de pastor aleman se ha pasado su vida atado a una cadena, durmiendo encima de barro, comiendo pan duro y bebiendo las gotas que caian de una goma de riego...
Ahora todo eso se acabo, pero lo mejor que hemos podido ofrecerle de momento es un chenil, donde no le faltara de comer y beber, pero seguira sin conocer el calor y el cariño de una familia
Adoptale¡¡¡